El otoño es una estación perfecta para viajar: temperaturas agradables, destinos menos concurridos y la oportunidad de vivir tradiciones únicas que nos recuerdan el valor de la cultura y la celebración. En esta época del año, algunos de los festivales más emblemáticos del mundo tienen lugar, ofreciendo a los viajeros experiencias cargadas de simbolismo, espiritualidad y belleza. Entre ellos destacan Diwali en India y el Día de los Muertos en México, dos celebraciones que, aunque nacidas en contextos muy diferentes, comparten un mensaje común: la importancia de la luz, la memoria, la familia y la vida.
Diwali: la luz que vence a la oscuridad
Conocido como el Festival de las Luces, Diwali es una de las festividades más importantes de la India. Durante cinco días, templos, calles y hogares se iluminan con miles de lámparas de aceite y faroles que crean un espectáculo visual inolvidable. La tradición simboliza la victoria de la luz sobre la oscuridad, del bien sobre el mal, y se vive con una intensidad única en ciudades como Jaipur, Varanasi o Nueva Delhi.
Para el viajero, participar en Diwali significa sumergirse en una atmósfera de alegría colectiva: mercados adornados con guirnaldas, familias encendiendo velas en sus hogares, fuegos artificiales que iluminan el cielo y procesiones que muestran lo más auténtico de la cultura india.
Un viaje a la India en estas fechas puede incluir estancias en alojamientos boutique, donde la hospitalidad local se mezcla con el encanto de la arquitectura tradicional, así como tours privados que permiten acceder a rincones menos turísticos. Desde talleres de cocina india hasta ceremonias religiosas en templos, todo está pensado para acercar al viajero a la esencia espiritual y cultural de este país.
Día de los Muertos: un homenaje lleno de color
En el otro extremo del mundo, México se prepara cada otoño para celebrar el Día de los Muertos, una tradición declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Esta festividad, que combina raíces indígenas y elementos católicos, transforma las calles en un escenario de altares decorados, desfiles, música y gastronomía.
Vivir esta celebración en Oaxaca o Ciudad de México es adentrarse en una experiencia sensorial única. Los altares se cubren con flores de cempasúchil, velas y fotografías de seres queridos; las calles se llenan de desfiles con calaveras y catrinas; y el aroma del pan de muerto y el chocolate caliente invita a disfrutar de la gastronomía local. Todo ello en un ambiente que, lejos de la tristeza, transmite alegría, memoria y celebración de la vida.
Los viajeros que buscan algo más exclusivo pueden optar por rutas privadas con guías expertos, que desvelan rincones secretos y permiten entender el trasfondo cultural de cada ritual. Visitar cementerios iluminados por miles de velas, participar en talleres de arte popular o compartir con familias locales la preparación de ofrendas son experiencias que convierten este viaje en un recuerdo imborrable.
Viajar para inspirarse
Aunque Diwali y el Día de los Muertos provienen de tradiciones muy distintas, ambos festivales comparten valores universales: la conexión con la memoria, la fuerza de la comunidad y el poder de la luz, ya sea como metáfora espiritual o como símbolo de esperanza. En un mundo que avanza rápido y a menudo olvida lo esencial, viajar para vivir estas celebraciones es una oportunidad de detenerse y conectar con lo auténtico.
Una experiencia que trasciende
Escoger cualquiera de estos destinos en otoño no es simplemente viajar, es regalarse una vivencia transformadora. India deslumbra con la espiritualidad de sus rituales y la intensidad de su cultura, mientras que México emociona con la calidez de sus tradiciones y el colorido de sus expresiones artísticas.
Ambos festivales, vividos desde una perspectiva cercana y respetuosa, invitan a reflexionar sobre lo que significa celebrar la vida y mantener vivos los lazos con nuestras raíces. Más allá de la belleza estética, lo que cautiva al viajero es la sensación de pertenecer, aunque sea por unos días, a una tradición que une pasado y presente.
Este otoño 2025, atrévete a viajar en busca de inspiración. Descubre cómo la luz de Diwali o la magia del Día de los Muertos pueden convertirse en la chispa que encienda tu próximo gran recuerdo.